Fennymore tenía el pelo castaño y desgreñado. Su oreja derecha estaba tan pegada a la cabeza como un mejillón a las rocas y la izquierda sobresalía como el asa de una taza de porcelana. Su mejor amigo era una bicicleta azul celeste que se consideraba un caballo. Estaba ya algo oxidada y se llamaba Monbijou, que en francés quiere decir “Mijoya”.» ‘Fennymore o cómo cocinar un perro salchicha’, de Kirsten Reinhardt. Una novedad editorial preciosa con una historia entrañable. Un #mustread para los peques de la casa.

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