Entrevista a Salvador Macip y Sebastià Roig, autores de ‘Colmillos’

«Los miedos que crea nuestra mente y proyectamos hacia lo desconocido son siempre más potentesSalvador Macip.


Colmillos se está convirtiendo poco a poco en un fenómeno literario en la red. Decenas de bloggers están devorando sus páginas y colgando reseñas, casi todas positivas, de este thriller trepidante escrito a cuatro manos por Salvador Macip y Sebastià Roig y ganador del premio Joaquim Ruyra 2010. Hemos conversado con los autores, y esto es lo que nos han dicho.

Pregunta obligada: ¿qué tal la experiencia de escribir a cuatro manos?
Salvador
Macip. Es muy divertido (si lo haces con la persona adecuada, claro).
Sebastià Roig. Súper. Recomiendo a Salva como pareja de cualquiera que quiera probarlo. En 1990, sin embargo, yo ya había publicado algunos artículos, en un semanario local, escritos con un colega. La «cuatrimanía» me viene de lejos.


¿Cómo os organizáis?
S.M. Hemos aprendido que la organización es una parte clave del trabajo en pareja. Discutimos el argumento de Colmillos durante meses, hicimos un guión detallando lo que tenía que pasar en cada capítulo, y entonces uno hizo la primera escritura de acuerdo con el plan. Después fuimos repasando el texto hasta que quedamos contentos. Todo ello por mail, sin prácticamente vernos en persona.
S.R. Discutimos mucho el argumento antes de escribir un capítulo. Cuando tenemos la estructura resuelta, nos lanzamos. Uno escribe la obra entera y le da el tono (en este caso, Salva). Después, el otro la reescribe adaptándose al estilo y proponiendo cambios. Y vamos haciendo un pimpón de reescrituras, hasta que nos hartamos.

«A veces discutimos decisiones, pero siempre acabamos poniéndonos de acuerdo, porque importa más la novela que el ego de cada uno.»

Ventajas e inconvenientes de escribir a cuatro manos.

S.M. Tienes que ceder independencia y encontrar un estilo intermedio. A veces discutimos decisiones, pero siempre acabamos poniéndonos de acuerdo, porque importa más la novela que el ego de cada uno. La ventaja es que pruebas cosas que solo no habrías hecho nunca, y esto te empuja a mejorar. Yo he aprendido mucho trabajando con Sebastià.

S.R. Todo son ventajas, al menos para mí. Me cuesta mucho terminar proyectos, y Salva es una apisonadora que te empuja, te empuja y te empuja. Por otra parte, a él se le ocurren soluciones buenísimas. Mantenemos un diálogo constante y nos divertimos como camellos. Sobre todo cuando partimos de cero y vamos creando el argumento.

¿Cuánto tiempo habéis tardado en escribir la novela?
S.R. Unos cuatro añitos. En medio, él publicó novelas y libros de divulgación científica y yo guías turísticas y biografías de encargo.

¿Quien tuvo la idea de presentar el libro al premio Joaquim Ruyra?
S.M. Nosotros no lo habíamos escrito pensando en el público juvenil, pero nuestra agente nos dijo que la veía como una novela crossover, de esas que funcionan para todas las edades. Como teníamos tiempo de presentarla al Ruyra, pensamos que no perdíamos nada probándolo.


¿De dónde surge la idea del libro?
S.R.
De una noticia publicada en 2006 sobre un caso de supuestos malos tratos a adolescentes, en una masía aislada del Alt Empordà.


«Los momentos más bestias del libro son sin duda los que sacamos directamente de lo que iba publicando la prensaSalvador Macip

¿La realidad supera siempre a la ficción?
S.R. Siempre, multiplicada por tres.


¿Cuáles son peores, los monstruos interiores o los exteriores?
S.M Los miedos que crea nuestra mente y proyectamos hacia lo desconocido son siempre más potentes.
S.R. Los interiores.


El libro reflexiona sobre la educación y el cuidado que los padres dispensan a sus hijos actualmente. ¿En qué nos estamos equivocando?
S.M Hay gente que piensa que los hijos se han de educar en la escuela o que el dinero lo puede arreglar todo. Pero la educación empieza en casa.
S.R. A , al menos, me cuesta decir que no, o marcar según qué límites.

«Hay homenajes a Stephen King, HP Lovecraft, Raimon Casellas, Paul Auster …» Sebastià Roig


¿Qué referentes literarios tiene la novela?
S.M. Hay bastante de Lovecraft y de otros autores de terror clásicos, como Poe, pero también de los clásicos catalanes, de las películas fantásticas de serie B, de los westerns y de las historias de fugas de prisiones.
S.R. Hay homenajes a Stephen King, H.P. Lovecraft, Raimon Casellas, Paul Auster… Y al filme Jaws, de Steven Spielberg, título que hemos adaptado.


El ritmo es el protagonista claro de la novela. ¿Los escritores han de adaptar la manera de escribir a los nuevos tiempos y a los nuevos lectores?
S.M.
Es obvio que no podemos seguir escribiendo como lo hacían en el siglo pasado. Esto es algo que cada generación descubre, y entre todos debemos encontrar el camino que deberemos seguir en los próximos años. La novela del siglo xxi debe tener en cuenta que, hoy en día, la mayoría de los referentes culturales les llegan a los lectores por vía audiovisual. Sin querer decir que debamos copiar del cine o la televisión, tenemos que utilizar las herramientas que estos medios ponen a nuestra disposición, por ejemplo, el concepto del ritmo, y a la vez jugar con algo que en el cine es más difícil: dejar que la imaginación del lector participe en la creación de la historia.

S.R. En los años veinte del siglo pasado, Sebastià Gasch ya defendía los libros rápidos, la literatura que se leía en el autobús. En Alemania se habían empezado a publicar los primeros best sellers, unas novelas tildadas de «literatura frenética». Los practicantes de esta literatura, según decía el poeta Josep Lleonart, solían fijarse en «el hombre práctico, la resistencia, el éxito», y lo describían «con un apetito muy vivo; identificado generalmente sin entretenerse en psicologías, interpretaciones ni lirismos. […] Conviene ser contundente, duro, escultor repentista. Cazar el momento sintético y, por lo demás, dejar actuar grandiosamente el drama mismo del mundo en marcha». Me gustaría pensar que somos un poco hijos de este espíritu.

El entorno es otro de los protagonistas de la novela, con personalidad, evoluciones e incidencia en el progreso de los personajes…
S.M. Hemos utilizado el concepto romántico de dar protagonismo a los escenarios. En este caso nos ha ayudado a darle más entidad al terror desconocido que se esconde en el bosque.
S.R. En Solitud, Victor Catalá convertía el entorno natural en un personaje más, y en él se reflejaban los cambios psicológicos de la protagonista. Nosotros no le llegamos a Catalina ni a la suela del zapato, pero la teníamos presente.

«El modelo de Colmillos son las novelas de quiosco, de cinco duros.» Sebastià Roig


¿Cómo ha cambiado su manera de escribir desde Mugrons de Titani hasta Colmillos?
S.M. Al principio nos faltaba orden y cometimos todos los errores posibles. ¡No hacíamos más que pelearnos y reescribirlo todo! Gracias a estos errores, y después de leer algún manual de guión, fuimos definiendo una manera de trabajar que quizás no es la más rápida, pero que nos da buenos resultados.
S.R. Mugrons es una astracanada humorística. Un tebeo psicodélico y con un guión mal estructurado. El modelo de Colmillos son las novelas de quiosco, de cinco duros. Es un thriller de serie B en el que hemos procurado que el argumento fuera más bien trabado.

¿Cuándo y cómo os conocisteis?
S.M. A mediados de los noventa yo hacía con unos amigos un fanzine de ciencia ficción que se llamaba Dinamo. Sebastià compró uno y nos envió una carta diciendo que le había gustado mucho. Como yo me encargaba de la sección del correo, le respondí, y después de algún diálogo delirante acabamos invitándolo a colaborar con nosotros.
S.R. En los años noventa, cuando yo trabajaba de periodista en Barcelona. Era cliente de la librería Gigamesh, y allí encontré el primer número de Dinamo, que publicaban Salva y un grupo de amigos, y me suscribí. Como ambos somos graciosos y nos gustan unas tonterías similares, conectamos muy bien. Pero nuestra amistad se ha desarrollado por correo electrónico en un 90%. Nos hemos visto pocas veces, porque él emigró de inmediato a Nueva York.


¿Cómo compagina Salvador el trabajo de científico y el de escritor?
S.M. Soy científico durante el día y escritor de noche. Hay que saber organizar bien los horarios (y dormir poco).
  
¿En qué te ha beneficiado, Sebastià, tu trabajo de periodista a la hora de escribir?
S.R. A valorar el ritmo de los textos, a no tener miedo de las reescrituras, a procurar que los textos sean comprensibles y a tirar, sin manías, todas las páginas y los párrafos de más a la papelera.


¿Repetiréis la experiencia con otro libro a cuatro manos?
S.M. Ya la estamos repitiendo. Cuando acabamos Colmillos empezamos a pensar en el próximo proyecto.
S.R. , pero no hay prisa. Como lo hacemos para divertirnos, seguro que cambiaremos de género o de registro.

  SALVADOR MACIP Y
SEBASTIÀ ROIG, GRACIAS.
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2 comentarios en “Entrevista a Salvador Macip y Sebastià Roig, autores de ‘Colmillos’

  1. Muy buena la entrevista, siempre es interesante conocer un poco mejor a los autores y sobre todo de un buen libro. Del libro tengo que decir que hay momentos que se te ponen los pelos de puntas y el final es tremendo y genial…espero que sigan escribiendo juntos en un futuro, que yo por mi parte seguro (y si puedo) lo leeréSaludos ^^

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